jueves, abril 02, 2009

Que se haga la luz

Si yo hubira sido Dios, en el momento de la creación hubiese hecho lo siguiente.

1) Hago la luz, y veo que la luz es buena. (seguramente ya lo suponía de antes, ya que soy tan todopoderoso que ni yo me lo creo)

El paso siguiente hubiese sido:
2) Apagar la luz, prender la luz, apagar la luz, prender la luz, apagar la luz, prender la luz… y así un buen rato. Seguro me divertía bastante porque ser Dios antes de la creación debe haber sido muy aburrido.


Cuando uno es chico, el prender y apagar la luz nos da una sensación de poder que muy pocas cosas pueden lograr. Con sólo mover el dedo hay luz o no la hay. El mundo se ve o queda a oscuras... y todo gracias a un movimiento de mi dedo.

A nuestros padres no les hacía ninguna gracia ese juego: “vas a quemar el foco” siempre se decía. No recuerdo que eso me haya pasado. Los focos se queman cuando uno necesita sí o sí la luz de la habitación prendida, y no cuando juega con ella.


Ayer hablaba de esto con Cele en el colectivo, y hoy me lo recordó la publicidad de Luchetti que subió Chuli a su Blog.

3 comentarios:

Chuli! dijo...

¿Viste? A las mamás les da el poder de ver todo limpio...

Sucio, limpio, sucio...limpio, limpio, limpio!

A mi me gustaba asustar a mis viejos (obviamente ellos se hacían los asustados) con la linterna en la pera, como la papita de la publi.

Zarce dijo...

todo se rompe.....el foco se quema...el timbre se...pulveriza...que se yo...el control remoto se rompe, la bocina se....(sinonimo de se rompe)....

Para los padres todo uso repetitivo de algo (por ejemplo el clic del mouse) hace que esto se rompa

RANN+ dijo...

Ja ja. Es verdad.