miércoles, agosto 10, 2011

Reparaciones

Es un buen slogan para un taller.


Calculo que debe ser mano de obra cara, y es por eso que no lo llamé para arreglar el calefón de la casa.

Me imagino a Dios terminando de reparar el calefón, con las manos sucias y todo traspirado porque le costó trabajo volver a conectar los caños.

Dios: -Bueno, quedó listo. Probá abrir otra vez el agua caliente del baño.

Abro la canilla, el calefón prende y el agua sale bien caliente. Vuelvo.

- ¿Cuánto sería el arreglo más los repuestos?
- Y qué te puedo cobrar... (Para empezar ya reclama amor sobre todas las cosas, así que el cálculo del arreglo del calefón podría dar cualquier disparate.)

Mejor llamar al gasista recomendado.

2 comentarios:

Chuli! dijo...

Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaajajajaja! Me muero tu imaginación. :P

Me encanta la foto nueva de "Nosotros" :)

Gustavo de la Calle dijo...

que grande!!! jajjajajajja muy bueno!! un gran abrazo!!